Efectos de la televisión sobre la sociedad

Pablo 28 agosto, 2014 0

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Vemos como es afectada la población con tanta propaganda y tantos estereotipos en cada día. Miramos la televisión todo el día, aunque sea un poquito. Aunque sea inconsciente como nos exponemos, la influencia sigue allí. Los programas de televisión nos enseñan a ser de una manera para lograr algo, o vestirnos de cierta manera para ser aceptados dentro de diferentes tribus urbanas. Es lo que muchas veces define (dentro de las mentes de los jóvenes) lo que es normal y lo anormal. A medida, nos demuestra lo que “necesitamos” para encajar, y como un animal social, es lo que buscamos. Somos seres curiosos y vulnerables que sentimos la necesidad de averiguar lo que vemos. La televisión nos da ese vínculo. Por eso hay que educar más a la población sobre lo que observa en las programaciones diarias, y hacer de estas personas, entes pensantes que sean capaces de formular sus propias decisiones y opiniones en cuanto a los estereotipos y necesidades de la sociedad hoy en día. Necesitamos despegarnos de tal influencia inconsciente que nos lleva a tantas cosas.

Los medios nos demuestran que no es fácil ser obeso y ser popular, que no es fácil portar gafas porque la sociedad se burla de ello, que se tiene que beber y fumar para ser popular o para ser del grupo selecto de personas que tienen una vida social activa. Esto, como tal, es una mentira, pero así nos van moldeando a crecer. Aunque sean nuestros mismos padres, o nuestra iglesia, o nuestro maestros, o quien sea, nos van educando desde el día que nacemos que nosotros no somos los que decidimos nuestro futuro sino la sociedad como ente. Nos enseñan a no estar de acuerdo con nosotros mismos. Nos enseña a querer ser como las personas que miramos en los programas.

Hay que educar a los niños desde la infancia a tener ese criterio. Los medios suelen usar palabras como: mejor, perfecto, necesitar, lo que todos usan, nuevo, seguro, confiar. Estas palabras hacen apelativas a lo que conocemos desde pequeños y queremos pensar que son verdad. Estas palabras nos hacen creer que son verdad, especialmente de tanta repetición. La educación de hacer crecer jóvenes racionales e intelectuales es una tarea ardua, pero es posible. Los inculcamos a crear opiniones diferentes y evaluar si realmente lo que están escuchando/viendo es lo que dicen que es o no.